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22 de junio de 2026

Microbiota oral e intestinal: una conexión esencial para la salud

Durante mucho tiempo se consideró que la boca y el intestino funcionaban como sistemas independientes. Hoy sabemos que no es así. La investigación científica ha demostrado que la microbiota oral y la microbiota intestinal mantienen una estrecha relación, influyéndose mutuamente y participando en numerosos procesos relacionados con la salud y la enfermedad.

En el ámbito de la periodoncia, cada vez existen más evidencias de que los desequilibrios de la microbiota oral pueden repercutir más allá de la cavidad bucal y contribuir a alteraciones sistémicas. Del mismo modo, el estado de la microbiota intestinal puede influir en la respuesta inflamatoria del organismo y en la evolución de enfermedades periodontales como la periodontitis.

Comprender esta conexión permite adoptar un enfoque más completo y personalizado de la salud bucodental.

En Clínica Dental Garaizar integramos esta visión global para abordar la prevención y el tratamiento periodontal.

Comencemos por contar qué es la microbiota y por qué es tan importante.

¿Qué es la microbiota oral?

La microbiota oral es el conjunto de microorganismos que habitan de forma natural en la cavidad bucal. Este ecosistema complejo y dinámico, compuesto principalmente por bacterias, pero también por hongos, virus y otros microorganismos, desempeña un papel esencial en el mantenimiento de la salud bucodental.

En condiciones de equilibrio, esta microbiota contribuye a proteger las encías y los tejidos de soporte de los dientes, participando activamente en los mecanismos naturales de defensa del organismo. Su estabilidad está influenciada por diversos factores, entre ellos la higiene oral, la alimentación, el estrés, determinados tratamientos farmacológicos y algunas enfermedades sistémicas.

Cuando este ecosistema pierde su equilibrio, se produce una alteración conocida como disbiosis oral. En este contexto, ciertas bacterias asociadas a la enfermedad periodontal pueden aumentar su presencia, favoreciendo la inflamación de los tejidos y el desarrollo de patologías como la periodontitis.

Las consecuencias de la disbiosis oral pueden ir más allá de la cavidad bucal. Investigaciones actuales sugieren que los desequilibrios de la microbiota oral pueden influir en otros sistemas del organismo,

¿Cómo migran las bacterias bucales al intestino?

Cada día, millones de bacterias de la saliva son ingeridas y llegan al tracto digestivo. En un organismo sano, esta migración está regulada por las defensas inmunitarias y por la robustez de la microbiota intestinal. Pero cuando la boca tiene disbiosis, como suele ser el caso en la periodontitis, la carga de bacterias patógenas ingeridas aumenta significativamente.

Algunos estudios han demostrado que las bacterias asociadas a las enfermedades periodontales pueden sobrevivir al paso gástrico y colonizar la microbiota intestinal de forma duradera. Hablamos entonces de translocación bacteriana. Este fenómeno altera la diversidad y las funciones del intestino, con consecuencias que van más allá de la esfera digestiva.

Disbiosis oral y trastornos digestivos: un terreno inflamatorio común

La microbiota intestinal juega un papel central en la digestión, la absorción de nutrientes y la modulación del sistema inmunitario. Cuando se desestabiliza por una ingesta repetida de bacterias patógenas de origen oral, pueden aparecer trastornos: hinchazón, malestar digestivo o inflamación crónica de bajo grado.

No existe una causalidad directa y exclusiva entre la periodontitis y los trastornos digestivos, debido a que estas manifestaciones son siempre multifactoriales. Pero gracias a la ciencia podemos considerar que el estado de la microbiota oral es un factor contribuyente, entre otros, en la comprensión de los desequilibrios intestinales.

El círculo vicioso entre la inflamación gingival y el desequilibrio intestinal

La relación entre las dos microbiotas funciona en ambos sentidos. La disbiosis intestinal, a su vez, puede alimentar un estado inflamatorio sistémico, que debilita los tejidos gingivales y favorece el empeoramiento de una periodontitis ya establecida.

Este círculo de influencia: disbiosis bucal → alteración intestinal → inflamación sistémica → empeoramiento gingival, nos muestra por qué es insuficiente el tratamiento de la periodontitis como una patología local y aislada.

La periodoncia médica, tal y como la practicamos en Clínica Dental Garaziar se basa precisamente en esta comprensión global de los mecanismos biológicos en juego, y tratamos de identificar las bacterias patógenas responsables del desequilibrio, reducir la carga bacteriana de forma específica y restablecer una microbiota bucal sana y estable.

El objetivo es tratar la periodontitis en su origen, y no gestionar sus consecuencias visibles caso por caso.

Para obtener más información sobre nuestro protocolo de tratamiento periodontal, solicite cita previa y atenderemos personalmente su caso.

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